000 02067caa a22002055a 4500
003 AR-BaBNM
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008 000000s1981 xx |||||||||||||||||spa|d
035 _a000183768
040 _aAR-BaBNM
_bspa
_eaacr
100 1 _aMayor Zaragoza, Federico,
_d1934-
_913807
245 1 4 _aUna humanidad al margen.
520 _aEl número de deficientes físicos, sensoriales y psíquicos alcanza según estimaciones de la OMS a un 13 por ciento de la población mundial, y el problema no tiende a disminuir en sus dimensiones tanto cualitativas como cuantitativas. Los desencadenantes de las minusvalías son tanto enfermedades, desnutrición, accidentes de circulación y de trabajo, como las secuelas del alcoholismo y de la adicción a las drogas, además de las consecuencias de las guerras. Es apremiante adoptar todas las medidas para evitar la incidencia de las minusvalías provocadas por estas causas socio-económicas y culturales. Asimismo la sociedad debe realizar cuanto esté a su alcance para facilitar la atención, la mejoría y la normalización de la vida de las personas discapacitadas. El primer derecho de toda persona minusválida es no serlo. La UNESCO se opone vigorosamente a cualquier tipo de discriminación y preconiza la integración de toda persona minusválida, reduciendo la situación "especial" de aquella al mínimo imprescindible. En este contexto, el "derecho a la diferencia" mal interpretado puede convertirse en una segregación de hecho. Por ello es preciso ayudar a los padres en forma proporcional a la severidad y a la irreversibilidad de la minusvalía que afecte a sus hijos. Finalmente es preciso "educar especialmente" a la sociedad para que los ciudadanos sepan facilitar la integración y limitar la "diferencia" y la "dependencia" con coraje y solidaridad humana
650 4 _aPersonas con discapacidad
_99409
650 4 _aEducación especial
_97599
773 0 _tEl Correo de la UNESCO
_gAño XXXIV (ene. 1981), p. 5-6
942 _2udc
_cANA
999 _c229404
_d229404